“Pero siempre que se levanta para correr, le gana al jinete con el caballo más veloz
Job 39:18
Si tan solo pudiera volar …. Dijo el avestruz con su enorme cuerpo expuesto al exterior y su cabeza escondida en un hoyo, con una gran vergüenza por ser un ave tan grande y diferente a las demás.
Por encerrarse en su hoyo, ahora se alimentaba de gusanos como las gallinas y se sentía tan insignificante como una hormiga. Luego de varias horas pensó que el mundo se derrumbaba al sentir chaparrones de agua caer sobre ella. Estaba lloviendo y aún así quería cubrir su cabeza para mantenerse seca.
Encerrada en sus propias ideas, se escondió del mundo, pero todo seguía su curso. Fue tanto así que hasta sus propios polluelos dejó sin protección expuestos a los animales feroces.
Un caballo con enormes dientes que pasaba por allí todos los días se reía a carcajadas de su extravagante plumaje desaliñado.
Pero un día el avestruz escucho la voz de su creador que le hizo recordar su importancia y propósito , así fue como ella se canso de estar con la cabeza enterrada en la arena, se sacudió su vergüenza y decidió verse así misma como Dios la creo: Veloz.
Comenzó a correr tan rápido que sentía que volaba, era libre y estaba lista para enfrentar a sus adversarios. El caballo que se burló no pudo alcanzarla. Ni tampoco sus depredadores. Ella por fin entendió qué hay una voz que gobierna sobre la tierra y es la única qué hay que escuchar.
Tus pensamientos pueden gritar que no eres apto, calificado, o que te falta algo para poder estar completo. Otras personas pueden decir que no lo lograrás. Pero escucha la voz de tu creador que te dice :
“No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”
¿Buscas un cuento para dormir inspirado en la biblia?
El salmo 23, es uno de mis pasajes bíblicos favoritos para declarar en las noches, porque habla de cómo JESÚS es nuestro buen pastor que nos hace descansar en lo mejor de su presencia, así que dije: -Voy a escribir algo especial para leer , contar y al mismo tiempo declarar la palabra.
Aquí les comparto esta historia, espero que les guste y sea de mucha bendición.
Mi buen pastor me da descanso.
Un nueva noche nos trajo este día
Mi cama me espera con una melodía
Observó las estrellas desde mi ventana
Y pienso que todas son de porcelana
La luna es la misma pero aveces cambia
Un día es redonda y otro solo es larga
Escucho el sonido del tren cuando pasa
Que hacia algún destino lleva una carga
Medito en el salmo que está en la palabra
Dios es mi pastor y nada me falta
El Me hace habitar en su morada
Me da de beber de sus quietas aguas
En El mis fuerzas son renovadas
Ahora no temo al día de mañana
Me dejo guiar, porque es mi pastor
En sus verdes pastos descanso mejor
Aunque mis enemigos estén enojados
Yo como en su mesa lo que ha preparado
Un trato especial siempre me ha dado
Disfruto sentarme justo a su lado
Mi futuro está solo en tus manos
Nunca jamás seré derrotado
Mi seguridad no viene del ser humano
Pero si del Dios que todo ha creado
Tú amor y bondad cada día me siguen
Siempre viviré donde tú vives
Duermo en paz porque solo en ti confío
Eres mi buen pastor, mi maestro y amigo.
Inspirado en el Salmo 23.
Escrito por: Adalic Rodríguez
“1 (1b) Tú, Dios mío, eres mi pastor; contigo nada me falta. Me haces descansar en verdes pastos, y para calmar mi sed me llevas a tranquilas aguas. Me das nuevas fuerzas y me guías por el mejor camino, porque así eres tú. Puedo cruzar lugares peligrosos y no tener miedo de nada, porque tú eres mi pastor y siempre estás a mi lado; me guías por el buen camino y me llenas de confianza. Aunque se enojen mis enemigos, tú me ofreces un banquete y me llenas de felicidad; ¡me das un trato especial! Estoy completamente seguro de que tu bondad y tu amor me acompañarán mientras yo viva, y de que para siempre viviré donde tú vives.”
En un pueblo muy lejano vivía un niño muy brillante llamado Lucas.
Sus padres tenían una pequeña granja que habían comprado cuando Lucas era solo un bebé, allí había aprendido primero a caminar, también a cuidar de los animales e incluso a montar a caballo.
La vida de Lucas era muy emocionante, cada día en su granja era una aventura, como ese día que rescató a un conejo atrapado en una enredadera, o ayudó a esa ave que no podía volar o cuando la primera vez que ordeñó una vaca en compañía de su papá la leche fue directamente hacia su cara.
Su madre, lo educaba en casa y sus compañeros de clases eran los gansos que se asomaban por la ventana, y en más de una ocasión cuando dejaban la puerta abierta también se comían su tarea.
Para Lucas los números eran personajes de una serie animada, de esa manera aprendió rápidamente a sacar cuentas, le encantaba sumar y multiplicar, siempre contaba todos los animales de la granja, aún los insectos.
Todas las noches sumaba cada estrella nueva que veía en el cielo y en las mañanas contaba los huevos que ponían las gallinas.
Un día, los papás de Lucas recibieron una visita de unos viejos amigos. Lucas fue a conocerlos, se sorprendió que una niña de su misma edad venía con ellos, su nombre era Amanda quien no lo pensó dos veces para invitarlo a jugar.
Sus enormes ojos color café reflejaban una gran imaginación, le dijo a Lucas » traje un mapa del tesoro, ¿quieres buscarlo conmigo ?. Lucas le pidió el mapa para contar los pasos que le llevarían hasta el tesoro.
La aventura comenzó, e imaginaban que eran piratas en busca del tesoro, los pasos los llevaron al salón de juegos, pero no funcionó la búsqueda porque no encontraron nada.
Todos se despidieron y Lucas se había divertido, pero le expresó a sus padres que quería seguir buscando al siguiente día hasta encontrar el tesoro, así que sus padres decidieron hacer un nuevo mapa y esconder un cofre con 5 monedas junto a una nota que decía : » úsalas en algo que valga la pena y tus sueños se harán realidad»,
Al despertar en la mañana, Lucas busca el mapa nuevamente y continúa su búsqueda. Rápidamente sigue las pistas y llega al lugar que indica el mapa, para su sorpresa había una x en la tierra, así que cava, y encuentra el cofre del tesoro, al abrirlo encuentra 5 monedas junto un nota en su interior.
Lucas fue a contar a sus padres la hazaña, y todo ese día pensó en que usar sus monedas y como multiplicar el dinero que tenía en su mano, decía en su mente » para alcanzar mi sueño tengo que gastarla, pero no quiero gastar mis monedas, ¿que puedo hacer?».
Así que recordó las semillas que al ser sembradas germinan y crecen árboles que dan fruto, -si pudiera sembrar mis monedas- pensaba, pero sabía que el dinero no crecía de los árboles, sin embargo recordó que las frutas u hortalizas podrían ser intercambiadas por dinero, así que se le ocurrió invertir su dinero en semillas para sembrar, hacer un huerto y vender la cosecha.
Una vez a la semana el padre de Lucas iba al pueblo más cercano a realizar sus compras para su casa y su granja, y Lucas decidió acompañarlo para buscar las semillas. Lucas compró con cada moneda 5 diferentes tipos de semilla las cuales sembró y con ayuda de su madre cuidó hasta ver la cosecha.
El resultado fue impresionante, así que luego de la primera cosecha, Lucas convenció a sus padres de llevar la cosecha al mercado del pueblo para venderla, así fue como Lucas ganó unas 10 monedas y continuó usando el dinero para seguir comprando más semillas y luego vendiendo.
Los padres de Lucas comenzaron a ver que el negocio crecía y tuvieron que contratar obreros y comprar equipos más sofisticados para la siembra, y su granja se convirtió en una de las más importantes del pueblo. La lechuga, zanahoria, remolacha, el tomate y la papa eran los 5 vegetales que se cultivaron desde un principio.
Lucas creció, fue a la universidad y estudió finanzas, para aprender aún más de los números y cómo sumar y multiplicar los recursos, de esa manera ayudó a sus padres a mejorar la productividad de su granja.
Luego de culminar sus estudios, Lucas siguió soñando e invirtiendo, y llegó a ser dueño de cadenas de supermercados, centros comerciales hasta un parque de diversiones. Se casó con Amanda y formaron una hermosa familia.
A Lucas le encanta jugar con sus hijos a los piratas y buscar el tesoro escondido y aún conserva aquel viejo cofre con su 5 monedas como recuerdo de su gran aventura que comenzó de niño y aún vive siendo ya un adulto.
Había una vez una niña que nació con un hermoso don, desde muy pequeña le gustaba cantar y su voz traía alegría a quienes la oían. El nombre de esta niña era Marina, su madre la llamó así por lo mucho que le gustaba el mar.
Cuando Marina cumplió 7 años, sus padres decidieron mudarse de las montañas para ir a vivir a las llanuras, cerca de la Costa, pero el camino a transitar era muy largo y un enorme bosque los separaba, sin embargo emprendieron el viaje para comenzar una nueva vida.
Era de noche y los padres de Marina necesitaban descansar, así que se detuvieron en el camino, hicieron una tienda y encendieron una fogata para calentarse, comer y descansar hasta el amanecer y luego continuar su viaje.
A la mañana siguiente cuando sale el sol la madre de Marina despierta y nota que su hija no está allí con ellos. Desesperada levanta a su esposo, comienzan a buscarla y luego de unos minutos la encuentran jugando en un hermoso lago, lleno de las más espectaculares flores silvestres jamás antes vistas.
Llaman a Marina y ella no quería salir del agua, pero era necesario continuar el viaje, así que su madre le habló con voz firme – Marina, es hora de irnos- y la niña obedeció, su madre la abrazó con mucha alegría de haberla encontrado.
Le dijo: – Marina, no vuelvas a hacer eso, estábamos muy preocupados por ti. Luego preguntó : – ¿qué es ese olor tan agradable, es tu cabello? Que rico huele hijita.
Todo ese día continuaron su viaje y ya casi al anochecer llegaron a su destino, un extraño pero próspero pueblo donde todas las personas usaban peinados muy coloridos y extravagantes, llamado Cocoluca.
Marina se preguntaba, el porqué de ese nombre tan curioso, lo que no sabía es que más adelante descubriría un gran verdad que la llevaría a entender el por qué.
Esa noche sus padres, buscaron una posada para descansar y esperar un nuevo día para continuar con sus planes.
Al amanecer, la familia comenzó a buscar una casa para mudarse, como llevaban algo de dinero lograron rentar una pequeña pero acogedora cabaña, la que se convertiría en su hogar.
Ese mismo día se mudaron y se respiraba en el ambiente aire de esperanza, toda la familia era feliz, su nueva vida recién comenzaba.
Marina y su mamá comenzaron a acomodar su casa mientras su papá conocía el pueblo y buscaba oportunidades de trabajo.
Su mamá limpió la cocina, las habitaciones, la chimenea, todo debía quedar muy limpio y ordenado, luego le pidió a Marina que le ayudara a colocar los cuadros y adornos pequeños en las repisas ( su mamá sabia que era su parte favorita).
En ese momento de trabajo en equipo Marina comenzó a tararear una hermosa canción de cuna – na na na, na na na, nana na na na na na- , al instante, sucedió algo completamente extraño y milagroso :
¡Del cabello rizado y abundante de Marina comenzaron a salir flores!
Su madre no podía creerlo, lo único que pudo hacer fue recoger todas las flores que salieron de su cabello y percibió ese mismo olor peculiar que cuando Marina jugó dentro del lago.
Todo era obvio, ese lago era mágico, algo había cambiado en la familia, algo había cambiado en Marina.
Decidieron tenerlo en secreto, Marina podía vivir una vida normal, pero lo único que no podía hacer a partir de ese día era su mayor pasión: Cantar.
Recuerdo cuando te vi por primera vez al solo amanecer. Viajé tantas millas para poderte conocer. Eres un poema de inspiración.
Me abrazaste con tu aliento lleno de frescura, que hasta me hiciste sonrojar. Eras tan alto que tuve que levantar la vista para poderte contemplar.
El aire sensato y helado soplaba tus brazos, para apuntar hacia donde me debía dirigir. Tus árboles frondosos eran testigo, de la juventud que fue robada, de aquellos niños que los adiestraban a la guerra seguir.
Mientras caminaba para conocerte, me enamorabas con tus encantos de atracción. Contenías un primor que jamás podría encontrar en otra ubicación.
Al fondo de tus pies habitaban moras de alegría azul, que hacía correr a todo niño ruso a quererlas poseer. Sus bocas marcabas de cerúleo, demostrando que habitaron en tu santuario fructífero.
Cuando más a fondo te conocí, encontré el nacimiento de agua glacial, que de ti pude beber. Tu reputación fue obtenida durante los tiempos de guerra, gemidos, y terror. En vez de ser un campamento pionero triste y desolado, te convertiste en un emplazamiento de lento renacimiento.
En ese divino verano escuche la risa progresista de una nueva generación. Explotaban con cierta vivacidad inerte, que se transmitía a sus ojos luminosos, y celestes. Eran receptivos a escuchar sobre el amor de Dios. Ellos brindaban optimismo a tu boscosa morada.
Espero que hayas conservado ese sentir de esperanza, para todo aquel que acude refugiarse en ti. Después de tantos años, has causado una catarsis en mi memoria, que de ninguna manera olvidare.
Anhelo regresar para estar contigo otra vez, y hacer nuevas memorias asombrosas. Solo me queda aceptar que quizá no te vea de nuevo. Te extraño y todos tus habitantes. Siempre serás mi predilecto; mi preferido.
En esta ocasión quiero dejar un hermoso cuento para contar a los niños, es una forma poética de enseñarles la importancia de ayudar y amar a su prójimo.
«Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo».
Ahora les contare un cuento para niños, que también les gustará a los padres. Habla acerca de soñar en grande porque es lo que Dios desea para sus hijos y confiando en Él nuestros sueños pueden hacerse realidad.
“Dios mío, pongo ante ti mis más grandes deseos; ¡no te los puedo esconder!” Salmos 38:9 TLA
Hoy les contaré un cuento para dormir muy hermoso. Lo escribí de este maravilloso texto bíblico, que habla acerca del dormir en paz, sus niños lo disfrutarán muchísimo.
«En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado»